Antes y despues

Pandemia en tiempos modernos

Las formas de interacción a las que estábamos acostumbrados cambiaron y tendremos que aprender a desaprender para poder continuar

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Las medidas implementadas actualmente para contener el esparcimiento del virus – la llamada “sana distancia” o “distancia social”- nos han sometido a un escenario de incertidumbre, donde la pregunta que nos persigue y a la que aún no tenemos respuesta es, ¿qué va a pasar en un futuro?

Lo cierto es que no podemos controlar todo lo que sucederá, y tenemos que empezar a trabajar en nuestro proceso de adaptación. Como bien dijo Charles Darwin en su obra El origen de las especies (1962), “No son los más fuertes de la especie los que sobreviven, ni los más inteligentes. Sobreviven los más flexibles y adaptables a los cambios.”

Tal como sucedieron los cambios en la forma de viajar en avión después de los ataques del 11 de septiembre, el coronavirus nos está posicionando en un estado emocional de pérdida de la “normalidad”: está generando un miedo por el riesgo económico, de pérdida de convivencia con los nuestros, incluyendo la preocupación por la posibilidad de perder a uno de ellos.

Esta situación tendrá una tendencia contradictoria en la globalización. Por un lado, la disrupción de la cadena de suministro global y sus vulnerabilidades asociadas crearán grandes cambios en la manera en la que los bienes son producidos y distribuidos. Entre más tiempo dure esta disrupción, será mayor el incentivo de dejar de depender de estas cadenas extendidas, y adaptarnos y confiar en la manufactura local.

La tendencia contraria a lo anterior será un refuerzo en la globalización en el panorama digital. Los negocios, instituciones educativas y la economía de servicios se están amparando en la comunicación digital, servicios en línea y videoconferencias para poder llevar a cabo sus actividades.

La pandemia del Covid-19 ha acelerado nuestra necesidad de adopción de ciertas tecnologías que aun cuando se encuentran presentes desde hace tiempo, es ahora donde no tenemos otra opción más que utilizarlas. Somos optimistas de que será la nueva consciencia colectiva y la tecnología lo que facilitará esta transición.

“Inicio de un estilo de vida completamente diferente”

A corto plazo, esto será muy perjudicial para los negocios que dependen de juntar a grandes cantidades de personas: cines, teatros, conciertos, clases grupales, gimnasios, centros de trabajo, entre otros. Aunado a su proceso de adopción de nueva tecnología, estos lugares buscarán maneras de generar ingresos mientras se encuentran en la curva de aprendizaje. Los gimnasios, por ejemplo, podrían empezar a vender máquinas para casa y sesiones de entrenamiento online. Veremos una explosión de nuevos servicios basados en entregas y servicios a domicilio por medio de apps.

En un futuro, estos negocios se verán transformados y requerirán procedimientos y tecnologías para el cuidado y control de la integridad de los asistentes. Se utilizarán cámaras termográficas para la detección de condiciones de salud inusuales, se utilizarán sistemas para la gestión de visitas, buscando regular el número de personas bajo puertas cerradas y medir la calidad de aire de manera continua.

Por otro lado, los centros de salud seguramente necesitarán cambiar y migrar de ser centros de atención a pacientes solamente, a ser centros de atención de grupos. Esto se logrará con sistemas de adquisición de datos distribuidos para su análisis mediante modelos de inteligencia artificial para la detección de nuevos surgimientos epidemiológicos de manera más rápida y precisa.

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Surgirán cambios importantes en los medios de transporte masivo, desde la modificación de los espacios disponibles para asegurar distancias entre pasajeros, cómo la identificación de sujetos de riesgo de salud.

Las nuevas formas de trabajar

El trabajo remoto es una tendencia que ha crecido exponencialmente en la última década, y dadas la sensibilidad del contagio de este nuevo coronavirus, parece que esto se convertirá en una realidad común.

Después de comprobarse que el trabajo remoto es algo que funciona en la mayoría de los empleos actuales, habrá personas que no volverán a trabajar de manera regular en una oficina. Empezarán a utilizar herramientas para hacerlo desde casa o a través de salas de juntas virtuales, interactuarán aún más por WhatsApp u otros servicios de mensajería instantánea, o lo harán mediante realidad virtual. Tomarán decisiones con información proveniente de ubicaciones remotas y distantes entre sí, utilizando dispositivos de Internet de las cosas (IoT). Podrán interactuar con elementos virtuales en realidad aumentada para acelerar procedimiento y asegurar el cumplimiento de factores críticos.

Y aunque esto ya ha venido funcionando desde hace años en muchos lugares del mundo, nos veremos en la necesidad de dejar de lado nuestras reservas o miedos a cambiar la forma en que veníamos haciendo las cosas, para adaptarnos a las nuevas reglas del juego. Si tu empresa se encuentra construida sobre una base donde se tendrían pérdidas serias en caso de que tu equipo de trabajo se vea obligado a trabajar remoto, es tiempo de tomar nota y construir estas capacidades para poder ofrecer estas facilidades a tus empleados. El trabajo remoto no se trata simplemente de proveer herramientas y tecnología, si no crear una cultura donde esto sea respetado y fomentado de manera total.

Un futuro de aprendizaje y adaptación

Sabemos que las personas tienen miedo del cambio, y tratan de no alterar el curso normal de sus vidas. Pero ahora esto ha cambiado, nuestro curso ha sido alterado y nos encontramos en proceso de aprendizaje. Nos estamos dado cuenta qué tan productivos podemos ser fuera de un espacio de trabajo, y creemos que esto cambiará las cosas de una manera radical una vez que esto quede asentado.

Después de que esta pandemia haga recesión, todo apunta que la densidad de los vínculos digitales persista para el futuro. Esto favorecerá a los países con una gran penetración de internet, con alta densidad de utilización de teléfonos inteligentes, y que cuenten con empresas innovadoras en el espacio digital

Para nosotros, es tiempo de reconocer lo que tenemos. El conocimiento, las experiencias y las habilidades para reevaluarnos, valorar lo que tenemos y hacer consciencia. Cuando “regresemos” a nuestras vidas, estás no continuarán donde las dejamos; las dos únicas opciones serán lamentarnos por ello, o reconstruirnos.

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